Le encantaba la oscuridad, todo era más facil en ella, su facilidad para moverse era increible nada podia esperar si él estaba frenéico, como si fuera los primeros dias de otoño (su estación favorita). Todo aquello le fascinaba, ni el kansancio podia desdibujar su perniciosa sonrisa, no habia moderación, guarnición ni un solo meticuloso cuidado.. todo era libertad. Su mejor momento habia llegado.. él iba a matar.
Por costumbre, siempre habia una champagne guardada en su porche de rojo escarlata. A él le gustaba tomarla bastante fria pero eso no era problema, no era allí donde celebraria, un pequeño mapa de la ciudad estaba en la guantera.
Menos de una hora más tarde, satisfecho, salio por la puerta del frente de aquella casa de dos niveles estilo barroco en la que alguna vez no habia sido bien recibido, si algo era notable en él..
..era que sus recuerdos no inmutaban su mente.
..era que sus recuerdos no inmutaban su mente.
Introdujo las llaves en la cerradura de la puerta y camino lento hacia su auto trataba de pensar si habia olvidado algo, él no era torpe, por supuesto que su mente ya estaba lejos de los hechos recientes, mas bien estaba cerca de los proximos eventos: un magnífica cena con su no menos magnífica amante, un evento en el que si debia preocuparse en los detalles.
1 comentario:
mucho jk...mucho meyer *-)
i demaciado edward!
xD!!!
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